Capítulo 080.
El hotel "El Descanso de la Luna" era un lugar de paredes delgadas y secretos baratos, un sitio donde nadie hacía preguntas y donde la discreción se pagaba con propinas de mano en mano. Sin embargo, para Rosa, una de las empleadas de limpieza más antiguas, era simplemente el escenario de una rutina agotadora.
Con su carrito lleno de sábanas blancas y productos químicos, avanzaba por el pasillo del tercer piso, dejando tras de sí el rastro de un desinfectante con olor a lavanda que apenas lograb