Capítulo 082.
El motor de la patrulla que se llevaba a Albert Lhara aún resonaba en la calle cuando el teléfono de Rick volvió a vibrar con una insistencia frenética. El detective, que apenas lograba procesar la imagen de Helena desangrada y el arresto del nuevo socio de la familia más poderosa de la ciudad, contestó con un gruñido, esperando que fuera otra falsa alarma o una queja administrativa.
— Castillo — respondió con voz ronca.
— Detective, tiene que venir al sector industrial. Ahora mismo — era la