Capítulo 029.
—Alguien quiere que estén en ese pueblo—, dijo la agente Fabiola.
—¿Quién? ¿Albert Lhara?—, el detective estaba molesto, se sentía frustrado—, Cuando al fin creíamos haber encontrado algo, resulta que todo fue parte del mismo juego. Seguramente lo del teléfono también fue intencional.
—Haré que inteligencia lo revise. Si el asesino quiere que encontremos algo, lo mejor será hacerlo.
—Muy bien. Nosotros haremos lo mismo. Vamos a averiguar por qué nos hizo venir hasta aquí.
La llamada finalizó