Capítulo 044.
Arnees estaba sentada al borde de la cama, en la habitación del tercer piso de la mansión Patterson. El vestido de novia cubría su cuerpo como una jaula blanca. Era hermoso, perfecto, hecho a la medida, pero para ella pesaba más que cualquier cadena. Tenía las manos entrelazadas sobre las piernas y la mirada perdida en el suelo.
Le temblaban los dedos. Le costaba respirar.
No dejaba de pensar en su madre.
¿En dónde estaría? ¿En qué habitación oscura la tendrían? En si tendría miedo. En si esta