Capítulo 048.
Rick recibió la llamada cuando el amanecer apenas comenzaba a aclarar la ciudad.
— Necesitamos que venga de inmediato a la mansión Patterson — dijo una voz nerviosa al otro lado —. Es… es algo grave.
Rick no hizo preguntas. Colgó, tomó su abrigo y salió. Mientras conducía, una sensación conocida le apretaba el pecho. No era miedo. Era esa certeza incómoda de que algo no encajaba. De que el caso, ese que todos decían cerrado, jamás lo estuvo.
Al llegar a la mansión, el ambiente era pesado. Patru