Rose estuvo inquieta durante todo el día, haciendo todo lo posible por ocultarlo bajo una apariencia tranquila. Asistió a varias reuniones junto a Aaron, y todas transcurrieron sin problemas. Pero cuando por fin regresaron a casa para cenar, su confusión no hizo más que aumentar.
En el comedor, el teléfono de Rose vibró. La conversación en la mesa se interrumpió por un instante cuando Aaron y Suzannah, que habían estado charlando animadamente, volvieron la mirada hacia ella. Rose sacó rápidamen