Puse la queja en el hospital con el director, pero prácticamente me rogaron porque no hiciera público lo que había sucedido con Giotto. Es triste que no pudiera hacer nada con respecto a sus súplicas. Estuve hablando con un colega que estaba de guardia y bueno, se propagó mi situación.
Culpen a la mujer que engendró a Giotto. Yo solo hice un comentario casual y sano.
Le comenté la situación a Fabrizio sobre la bola de pelos necesitando un psicólogo también y me dijo que podría ver si Cristal se