De camino a la habitación de Arya me encuentro con el Sacerdocio. Estaban en el pasillo frente a la habitación de la italiana. Ya no me sentía mareado y no me dolía el cuerpo, pero si quería saber en qué estado se encontraba Arya. Ella fue la que se llevó la peor parte.
Ojalá ese hombre que maté reencarne y así poder matarlo nuevamente, pero esta vez, con más lentitud.
Merece muchas muertes antes de besar la gloria.
—Ya estás tomando por costumbre usar ropa de hospital —dice, Nikolas, cuando me