**Krimson**
Lyra parecía quebrarse por dentro al soltar aquella confesión, como si decirlo en voz alta la rompiera un poco más.
—Mikail quiere matarme —había dicho, con los ojos vidriosos.
Sentí un puño apretándome el estómago. Porque por mucho que ese bastardo la hubiera lastimado, algo en mí se resistía a creerlo capaz de algo tan vil.
—Mikail puede ser un desalmado —le dije con calma, aunque mis propios pensamientos se agolpaban—, pero no creo que sea un asesino de inocentes, Lyra. Ni siquie