**Lyra**
El crujido bajo mis zapatos era apenas perceptible, pero para mí, sonaba como un estruendo.
Llevaba dos días viajando con la escolta secreta de Tharion, una ruta que solo él y unos pocos conocían.
El Rey Lycan había sido meticuloso. Planeó dos salidas, una por el norte y otra por el este, para despistar a cualquiera que intentara seguirnos.
A los ojos de nuestros enemigos, aún seguíamos en movimiento, confundiendo con rastros falsos y huellas borradas. Pero yo… yo ya estaba cerca de