Tharion
Estaba enojado. No, más que enojado: me encontraba furioso, con la rabia hirviéndome en las venas, dispuesto a romper el universo entero con tal de recuperar a mi esposa y a mi hijo.
Cada respiración parecía un latigazo recordándome que los tenía lejos, que alguien se había atrevido a arrancarlos de mi hogar.
Ese maldito de Mikail… ¿cómo se había atrevido a llevárselos? Había ultrapasado todos los límites por un dizque derecho que no le pertenecía, no desde que decidió abandonar a Ly