Tharion
El sonido de los cascos resonó con fuerza sobre el suelo del patio principal, haciendo que los centinelas se cuadraran en formación.
Desde la ventana superior del salón, observé con el ceño fruncido la caravana que se acercaba, envuelta en estandartes negros y plateados que ondeaban con arrogancia bajo el cielo nublado. Reconocí ese blasón al instante: el escudo de los Valefire, el segundo clan más poderoso después del mío, aferrados a sus tierras entre las montañas del norte.
—Kael Vae