Sarah
Sentada en mi antigua recámara me puse a pensar en lo que había pasado. Un celo tan repentino no era algo normal. Había escuchado alguna vez que eso podría suceder al encontrar a la compañero destinado, más yo aún no encontraba nada.
Hanna, tú has notado algo? le pregunté a mi loba, pero ella negó, lo cual me dejó aún más intrigada. Si bien mi etapa de apareamiento no era algo de lo que avergonzarse, nunca había sido del conocimiento de los demás.
Pronto habrá un eclipse de Luna, t