Sarah
Te gusta lo que miras?- trate de ponerle seguridad a mis palabras. La sorpresa era evidente en sus ojos.
Se recargo en el marco de la puerta, mirándome sentada en la cama, tratando torpemente de ser sexy, era la primera vez que hacía una cosa así.
Si bien era cierto que no era virgen, no tenía experiencia con hombres, James había sido mi único novio y mi única pareja sentimental.
Baje la mirada avergonzada, pero no están dispuesta a rendirme, esta noche el rechazo no parecía una opción.