Sarah
Esa noche me acosté molesta, comprendí el hecho de que su lobo fuera en contra de su juicio, pero ahora entendía que el me deseaba y sabía que yo a él.
De pronto la marca en mi hombro comenzó a arder, parecía que estaba en llamas y el dolor me partía en dos. Tirada hay en posición fetal mientras el dolor se extendía, desgarrando mi alma y llevándose algo de mi ser.
Mi corazón se rompía a pedazos, me desplome. Lo último que recuerdo es el sonido de cristales rompiéndose y chocando co