Sarah
Una pared de músculos me atropello, no lo culpe, sabía que por instinto no sería una buena idea despertarlo.
oh no, Sarah estás bien?-, pregunto. Pero mientras evaluaba los daños, noto que me había arrebatado el vestido de un arañado.
Estaba en estado de shock, definitivamente había sido una pésima noche. Me tomo en brazos y cuál balón de fútbol atravesó el pasillo con camino a su habitación. Me sento en la orilla de su cama cual una niña, mientras examinaba las heridas que pudiera