—Supongo que tienes experiencia en ello, ¿no?
Victoria no respondió de inmediato, pero su sonrisa no desapareció. Dio otra calada a su cigarrillo y lo aplastó en el cenicero que estaba en la mesa.
—Alec es inteligente… no lo elegí solo por su físico —dijo con ese tono medido que siempre la caracterizaba—. Sé que esta vez no será diferente. Siempre termina igual.
Hizo una breve pausa, colocándose un mechón de cabello detrás de la oreja, antes de continuar:
—Y cuando llegue el momento, sabrá quié