Serethia nunca había sentido algo así, y no debería estar haciéndolo… no después del rechazo, no con un vínculo incompleto, no sin Kaelvar a su lado. Pero ahí estaba, ardiendo por dentro. Como fuego consumiendo todo en su camino, devorando sus entrañas y destruyendo cada parte de su cuerpo de forma lenta y agonizante. Las descargas recorrían sus nervios, como si pulverizaran sus huesos una y otra vez, mientras su cuerpo temblaba con cada respiración sofocante.
Dolor, fuego y calor. Cada latido p