Serethia parpadeó, tratando de recomponerse, aunque los ojos le picaban. Con esfuerzo, mantuvo su expresión neutra, como si aquello no le afectara, y miró a Kaelrya. Esta, permanecía con una sonrisa cálida, luciendo inusualmente feliz.
Sabía que debía mantener la calma, pensar de forma calculada si quería poder llevar a cabo su plan, pero no podía perder a alguien más… La idea era insoportable.
—¿Dónde…? —preguntó, esforzándose para que su voz no sonara temblorosa—. ¿Dónde está?, ¿está…?
—Imag