Serethia no pudo oponerse cuando se llevaron a Liora, del mismo modo en que nada pudo hacer cuando Kaelrya ordenó que la escoltaran a su habitación. Aunque le molestara, no tenía el poder para desautorizarla. Y, por más que lo deseara, no podía permitirse un arranque de debilidad. Necesitaba pensar de forma calculada y adelantar su plan.
Sería difícil escapar con la guardia, pero no imposible.
—No será necesaria la escolta —declaró, con fingida serenidad, cuando la guerrera intentó sujetarla p