Ryker
Por fin la vi corriendo como si la vida se le fuera en ello; eso significaba que ella también había escuchado el gruñido y había dejado de intentar esconderse para alcanzar un lugar seguro. Al menos no tenía tantas ganas de morir, solo le gustaba estar siempre en el límite del peligro.
—Ya la vi. ¿Tienes al lobo?
—Sí, es solo un rebelde que salió a correr. La vio y pensó que sería una cena fácil, pero no se resistió cuando le aclaré las cosas. ¿Qué quieres que haga?
—Llévaselo a Jeremiah.