Ryker
Por fin la vi corriendo como si la vida se le fuera en ello; eso significaba que ella también había escuchado el gruñido y había dejado de intentar esconderse para alcanzar un lugar seguro. Al menos no tenía tantas ganas de morir, solo le gustaba estar siempre en el límite del peligro.
—Ya la vi. ¿Tienes al lobo?
—Sí, es solo un rebelde que salió a correr. La vio y pensó que sería una cena fácil, pero no se resistió cuando le aclaré las cosas. ¿Qué quieres que haga?
—Llévaselo a Jeremiah. Debe saber que hay un rebelde merodeando tan cerca de su territorio. Que él decida. Yo voy por Kennedy.
—Te veo en la casa de la manada.
—Estamos en la orilla del bosque que colinda con la ciudad vecina, a unos ocho kilómetros. Kennedy está asustada y lleva rato corriendo. Un rebelde la perseguía. Bennet se está encargando de él, pero no creo que ella pueda o deba caminar de regreso. Ven por nosotros.
—¿El rebelde la atrapó? —preguntó Danny, entrando en plan protector—. ¿Cómo se nos pasó ese reb