Ryker
—Lo siento. Todo este asunto de la compañera me trae mal de la cabeza, ¿ella está bien?
Él se encogió de hombros.
—Solo espero no ser tan idiota con mi compañera cuando por fin aparezca. No tengo tiempo para las estupideces que tú y tu lobo están haciendo. Especialmente ahora, que me toca cuidar a la Luna todo el día porque ella cree que eres un imbécil.
—¿Eso dijo?
—No con palabras, pero me imagino que es lo que todos pensamos. Y como es muy lista, seguro opina lo mismo por la forma en la que la tratas.
—De nuevo, vete al carajo. Sabes que yo nunca quise una compañera. Tengo demasiados enemigos que intentarán usarla en mi contra. Después de todo lo que pasaron mis padres, pensé que todos lo entendían. Creí que tal vez la Diosa estaba de acuerdo conmigo, pero no. Se esperó a que mi hermana encontrara al suyo y luego, solo por diversión, decidió darme a una humana cualquiera. No puede transformarse ni protegerse. ¿Qué se supone que haga con eso?
—Para empezar, habla con ella, idio