Kennedy
—¡Finn! ¡Eso es una noticia increíble! —Salté para abrazarlo.
Me dio unas palmaditas torpes en la espalda, me bajó y se echó hacia atrás.
—Ojalá mi compañera estuviera tan emocionada como tú.
—Dale tiempo. Va a ceder.
—Eso ya lo escuché antes, curiosamente. Y tampoco me fue muy bien aquella vez —Me lanzó una mirada sombría.
Le di una palmadita en el pecho al pasar de largo.
—Pero la última vez no me tenías a mí. A ti te quiero y ella me hace caso —Le guiñé un ojo y me alejé, dejándolo co