Greta
Un rayo de luz solar me dio de lleno en la cara. Jadeé, pero no podía moverme. ¿Qué estaba pasando? Los ojos se me abrieron lentamente y recorrí la habitación. Enseguida vi por qué estaba atrapada. Me encontraba en medio de un enredo de cuatro personas. Gabriel tenía la cabeza sobre mi estómago con el trasero hacia Finn, quien todavía me sostenía la mano derecha entrelazada con la suya, descansando sobre su pecho. Al inclinar un poco más la cabeza, vi a Trinity enredada entre mis piernas.