El silencio cayó sobre el templo como un sudario.
No era un silencio natural.
Era un silencio que pesaba, oprimía y parecía contener la respiración del mundo entero.
El humo que rodeaba el cuerpo de Lyra se congeló en el aire, suspendido como si el tiempo hubiera sido arrancado de raíz.
La luz rota del templo parpadeó una sola vez… y luego se quedó inmóvil.
Ronan permanecía de pie, con la Cadena Roja latiendo bajo su piel como un corazón vivo, como si respondiera a un llamado antiguo.
Su sonris