ALFA DE COLMILLO PLATEADO
No confiaba en Nick.
No desde que había cruzado las puertas de Colmillo Plateado.
Y ahora tenía una razón mucho peor para desconfiar de él.
Serafine.
El Alfa cerró la puerta de su despacho y permaneció unos segundos inmóvil, escuchando el silencio del corredor.
Nadie.
Bien.
Se acercó al armario del fondo.
La madera parecía igual que cualquier otra pieza del despacho, pero detrás de una fila de documentos había una cerradura pequeña que apenas se veía.
Sacó la llave de