Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo Méndez apareció en el edificio a las once de la mañana con la excusa más transparente de su vida profesional.
—Vengo a revisar el sistema de intercomunicadores —anunció cuando Miranda abrió la puerta del apartamento de Gabriela, donde seguía sentada con su laptop y el segundo termo de café.
Miranda lo evaluó en 3 segundos.
—El sistema de intercomunicadores funciona perfectamente.







