Mundo de ficçãoIniciar sessãoA las once de la noche, su teléfono sonó. Número desconocido. Contestó porque a estas alturas qué importaba realmente.
—Escuché que tu pequeño experimento social llegó a su fin, Matías —dijo la voz de Ricardo Vidal del otro lado, con esa cortesía falsa y venenosa que usaba cuando sabía que tenía la ventaja—. Cuando quieras hablar de términos de rendición razonables, ya sa







