Emily
El colgante parecía antiguo.
Caleb lo sostenía entre los dedos sin decir nada.
Plata oscurecida.
Una media luna.
Y en el centro, la figura de un lobo.
—¿Qué es? —pregunté.
Caleb levantó la mirada demasiado rápido.
—Un colgante.
—Gracias. Eso lo había deducido sola.
Nora soltó una risa nerviosa.
—¿El lobo nos acaba de traer joyas?
Laura seguía junto a la puerta.
—A mí me preocupa más que un animal salvaje sepa hacer entregas a domicilio.
Me acerqué.
Caleb cerró los dedos alrededor del obje