Capítulo 62. Frustración
Me deslicé fuera de la mansión en las horas previas al amanecer, antes de que el sol de la ciudad asomara por completo. La casa estaba sumida en el silencio pesado de la noche, un silencio que ya no prometía paz, sino la llegada inminente de la guerra.
Me moví con el sigilo aprendido de meses de vivir un secreto: cada paso en la escalera era medido, cada giro de la maleta era amortiguado para no hacer ruido.
No vi a nadie y me fui como pude. Abajo, el taxi que había pedido discretamente me espe