Tercera parte: Gema
Dicen que la curiosidad mató al gato, pero Gema creía que en su caso la salvaría de cometer un grave error en su muy planificada vida.
Todo comenzó cuando tenía quince años y estaba en el último año de la escuela secundaria. Según los patrones educativos era muy chica para graduarse y entrar a la universidad y lo hubiese logrado antes, pero su madre, trató por todos los medios de que tuviera una infancia normal. Algo completa y absolutamente incompatible con su elevado coef