Konstantin no sabía cómo presentarse ante Gema y decirle que la boda había sido cancelada y que no tendría un hijo, que todo había sido una treta de Sophie para atraparlo. Se sentía un tonto por haberle creído, debió de llevarla al médico desde el primer día, pero estaba tan abatido que la dejó salirse con la suya. ¿Acaso pensó que podría engañarlo para siempre? Menos mal que su deseo por ella estaba muerto y que no accedió a tener relaciones si no su paternidad pudo haberse convertido en real.