Dos años después.
Para celebrar su décimo octavo cumpleaños de Gema, sus padres planearon una gran fiesta.
Ese día comenzaba la primera parte de su plan anticortejo.
Había pensado mucho en la situación y no quería casarse. Con nadie, por lo menos no en ese momento, y mucho menos con Konstantin. Si bien era cierto que le atraía como ningún hombre era capaz de hacerlo, también era cierto que era una chica orgullosa y no caería con un hombre que era tan arrogante que pensaba que podría conquistarl