El teléfono de Julieta no dejaba de vibrar en su mano ante la ráfaga repentina de mensajes de Xander.
«¿Así que Valli? ¿Ese maldito es el padre de Luna, Julieta?»
«¿Por qué diablos no me dijiste nada? No puedo creer que hayas estado enamorada de ese tipo. Es una basura. Un maldito infeliz.»
«Contéstame. No te vas a librar de esta charla así de fácil. Quiero verte YA.»
¿El padre de Luna? No pudo evitar fruncir el ceño sin entender nada. Lo único claro era que ese hombre ahora sí había enloquecid