—Señora Thorne, traicionar a mi jefe no ha sido una decisión fácil para mí —dijo Marcus, el investigador privado de Xander, mirando directamente a la mujer frente a él. Su actitud afligida bien podría parecer la de una persona arrepentida, pero no lo estaba. La ambición brillaba en sus ojos color cafés—. Tengo tantos años trabajando con él; lo que me está pagando siento que no es suficiente.
Victoria estaba bastante acostumbrada a la gente ambiciosa, así que el comentario del hombre no la tomó