43. El mes
Después de cada sesión, cuando finalmente se separaban, ambos volvían a su semblante habitual. Era como si esos momentos no hubieran ocurrido, como si el fervor y la pasión que compartían en privado no existieran en el resto de su vida. Se despedían con un simple "buenas noches" o un formal "hasta mañana", y volvían a sus habitaciones, conscientes de que al día siguiente todo volvería a empezar.
Heinz no podía evitar preguntarse cuánto tiempo podrían mantener ese equilibrio extraño entre la dis