Cassandra se giró, sin decir una palabra.
William le sostuvo los hombros, al borde de las lágrimas.
—Cassandra, ¿podemos hablar, por favor? No quiero terminar así. Yo solo no quiero…
Cassandra estaba hecha un lío por dentro, sin saber cómo manejar la situación con William. En ese momento, lo único que quería era estar sola.
Unos segundos después, el timbre sonó, rompiendo el silencio que había entre ellos.
Eran Vanessa y Luca.
—¿Qué hacen ellos aquí? —murmuró William, desconcertado.
—¡William,