—Ah, cierto, dijiste que tu hija es bastante competente. Quería preguntarte cómo podemos resolver esta situación —dijo el abuelo Kensington con una sonrisa.
—Yo tampoco sabría qué hacer, pero mi hija debe saber cómo manejarlo. Te enviaré la información de su empresa, ellos suelen asistir a celebridades con este tipo de problemas, así que no debería haber inconveniente —respondió Clint.
—Perfecto, con tu palabra me quedo más tranquilo.
Después de eso, el abuelo Kensington dejó el asunto en manos