—Aún no lo tienes, pero lo tendrás pronto. Apresúrate y recupérate. No lo olvides, el décimo día es nuestro gran día —dijo Magnus mientras sostenía su mano, con el rostro lleno de expectativa.
—Todo el mundo afuera cree que te vas a casar con Astrid Thorne. ¿Qué tiene eso que ver conmigo? —Senna desvió el rostro y resopló.
—¿Celosa? —Magnus no pudo evitar sonreír—. Eres la madre de mis dos hijos, y aun así sigues celosa.
Magnus extendió la mano para girarle el rostro suavemente hacia él, rozánd