—¡Pare, por favor! —dijo Justine, mientras su exmarido continuaba presionando los labios contra los de ella.
Ignorando su pedido, él profundizó aún más el beso. Sus manos largas descendían por su espalda hasta la cintura, apretándola con fuerza. Sentía cada centímetro de sus curvas, y ya no podía esconder la manera en que su cuerpo reaccionaba a la proximidad de su ex.
Kevin estaba al borde de perder el control. Su cuerpo clamaba por ella, y el deseo latente pulsaba en sus venas. Aunque la sang