El rostro había asumido una máscara demoníaca cuando Kevin terminó de hablar con la directora del hospital. Sin demora, hizo una videollamada con su asistente.
Del otro lado de la línea, Alessandro contempló la cara del jefe. No necesitaba mucho para saber que el plan había sido descubierto.
—¿Qué carajos estás haciendo? —La ronquera de Kevin reverberó por el ambiente.
—¡No entiendo, señor! —Alessandro se acomodó las gafas, disimulado.
—Acabo de hablar con la directora del hospital. Están trasl