99. Pruebas
99. Pruebas
El laboratorio huele a metal limpio y a electricidad contenida.
Elise cruza la puerta sin capucha, sin escoltas ocultos, sin la sombra de una fugitiva. Entra con tarjeta maestra, código biométrico y una autoridad que no necesita anunciarse.
No vuelve para esconderse.
Vuelve como dueña.
Los técnicos que permanecen en el turno nocturno se quedan en silencio cuando la ven. Algunos creían que estaba muerta. Otros sospechaban. Ninguno esperaba verla caminar directa hacia la sala princip