100. Estable
100. Estable
La estabilización no llega como un milagro.
Llega como resultado de noches sin dormir, fórmulas corregidas una y otra vez y micro dosis medidas con una precisión casi obsesiva.
Cuando los marcadores celulares de Ethan finalmente se mantienen estables durante cuarenta y ocho horas consecutivas, Elise no celebra. Solo se queda mirando la pantalla en silencio.
La curva no sube.
No cae.
Se mantiene.
Kristian está sentado a su lado, con el niño dormido sobre su pecho.
—¿Es… estable? —pr