102. Reinas en mundos distintos
102. Reinas en mundos distintos
La sala no tiene ventanas.
No por paranoia, sino por diseño.
El edificio pertenece oficialmente a un consorcio de inversión sin rostro. En la práctica, es territorio neutral. Allí no existen banderas, ni himnos, ni uniformes. Solo acuerdos.
Freyja está sentada en la cabecera de una mesa larga de madera oscura. No hay símbolos que la identifiquen como reina. No lleva joyas llamativas ni guardaespaldas visibles dentro del salón. Aun así, nadie confunde quién dirige