27 La Reina del Inframundo
El silencio dentro del edificio no es inmediato. Antes de que Elise pueda avanzar dos pasos dentro de la habitación de la herida, una voz masculina resuena desde el fondo de la sala.
—¿Quién demonios es esta chica?
Elise se detiene.
El lugar a pesar de que por fuera parecía abandonado, dentro de la habitación parecía un quirófano con los mejores equipos médicos que existen en la actualidad.
Un hombre de bata blanca sale de una habitación lateral. Tiene el cabello canoso, gafas finas, expresión cansada y arrogante. Sus manos están manchadas de sangre reciente. No la mira a los ojos; la recorre de arriba abajo con desprecio evidente.
—¿Esto es una broma? —añade—. ¿Quién dejó entrar a esta… chica? Tenemos cosas que hacer, la señora está herida, no tenemos tiempos para prostitutas.
Los hombres armados intercambian miradas incómodas.
—Viene recomendada —dice uno, sin demasiada convicción—. Dice que puede ayudar a la señora Freyja.
El doctor suelta una carcajada s