28. Veneno
28 Veneno
Los presentes se veían nerviosos, pero la rubia parecía saber lo que hacía, de todas formas, la jefa dio luz verde. Era mejor responder
—Siete horas —responde el doctor a regañadientes.
—Fueron muchas horas… apenas me llaman —les reprocha Elise.
—Yo no quería… preocuparte —Elise habla entrecortadamente.
—Entonces estamos a contrarreloj Freyja —dice Elise—. Hagamos magia… como en Vectorium.
El médico se ríe, incrédulo.
—¿Va a improvisar? ¿A rezar?
—No —responde ella—. Voy a forzar una reacción inversa del veneno.
—Eso la matará.
Elise no ve su mueca despectiva, solo está preocupada ese veneno solo proviene de un lugar. Debería ser casi imposible que lo tuviera Freyja en su cuerpo.
—No —corrige Elise—. La salvará… sino lo hago la matará en unos minutos. Ahora mismo se muere lentamente.
Freyja sonríe débilmente.
—Siempre… he odiado… esperar —ríe bajito y luego tose violentamente poniéndose roja como un tomate su bello rostro contraído por el dolor, su cabello blanc