Sofía, por su parte, ya estaba lista para lanzarse a un nuevo proyecto.
El mercado nacional estaba prácticamente saturado.
Sobre todo, después de haber asegurado a un gigante como Altamira Desarrollos, el resto ya no representaba un gran desafío.
Por eso, esta vez planeaba expandir sus operaciones.
Su asistente se acercó a preguntarle:
—Directora, ¿convoco a todos a una junta?
—Sí. A las diez en la sala de juntas, por favor.
Ahora que tenía una nueva visión, no pensaba quedarse de brazos cruzado