Después de saber que solo habíamos sobrevivido dos personas, desperté cada día con un pensamiento; Cristhian estaba muerto. Yo seguía aquí.
Pasaban las horas y yo me sentía atrapado entre sábanas ásperas y recuerdos que dolían más que las heridas, preguntándome si Dayana, Sarah, Ryan o alguien sabría que sobreviví. Me estarían buscando?
Aquellos sentimiento me consumían por dentro, no tenía con quien hablar, excepto con Priya, ella era la única persona que me dirigía la palabra. A mí no me