El sueño la esquivó toda la noche.
No fue por el casi beso. Fue por lo que quedó después de él: la frase de Leonardo resonando en la habitación azul como algo que no tenía a dónde ir. No estaba pensando en Isabela. Una afirmación tan sencilla que era imposible verificarla y tan honesta que resultaba difícil descartarla. Clara la había girado durante horas desde distintos ángulos, buscando el lugar donde se volviera mentira o estrategia, y no lo había encontrado.
Eso era lo peor. No que Leonardo