Mundo ficciónIniciar sesión—Necesitas ver esto —dijo Mateo, entrando al despacho sin tocar la puerta, algo que rara vez hacía.
Leonardo levantó la vista del contrato que llevaba media hora sin leer de verdad, con la mente todavía en la plaza, en la frase sobre el mercado que Clara le había dejado suelta como una promesa a medias. Mateo le tendió el teléfono con la pantalla ya abierta en una nota digital de un portal de sociedad, de los que mezclaban notici







